Frecuentemente el venezolano se
pregunta si es posible recuperar los bienes saqueados producto de la corrupción
pública en el país. Siente impotencia, incredulidad, no consigue respuestas a
infinidad de preguntas. Cómo es posible que se restrinja la adquisición de
divisas, y que el ciudadano se vea impedido porque el mismo Estado no tiene la
liquidez para proveerlas.
Existen mecanismos, providencias,
reglamentos y organismos pero las divisas no aparecen. Y por si fuera poco, los
operadores cambiarios autorizados ahora serán solo los de la banca pública. No
podemos dejar de pensar en los casos del Bandes y del Banco del Tesoro que
terminaron en grandes escándalos de corrupción y legitimación de capitales.
Y ahora, casi a diario nos
sorprende un escándalo que revela cómo se robaron el dinero de Venezuela.
Aparecen cuentas en varias partes del mundo de autores, testaferros, cómplices
y encubridores. El venezolano ha perdido la capacidad de asombro, con respecto
a las cifras.
Cada caso de legitimación de
capitales en que se ven involucrados venezolanos son fortunas incalculables.
Sujetos que se pavonean por las calles del mundo, incluyendo Caracas, hacen
vida en los clubes sociales luciendo sus excentricidades, como si no fuera con
ellos.
Una de las primeras
consideraciones a tener en cuenta en un caso de recuperación de activos es
desarrollar una estrategia efectiva para la recopilación de información de
inteligencia, pruebas y rastreo de activos; además de enjuiciamiento penal
nacional y confiscación. Todo esto seguido de una solicitud de Asistencia Legal
Mutua para hacer cumplir las órdenes en las jurisdicciones extranjeras.
Por eso es indispensable el
bloqueo o inmovilización preventiva de cuentas bancarias, así como la clausura
preventiva de cualquier local, establecimiento, comercio, club, casino, centro
nocturno o industria vinculada a las personas involucradas. Además,
paralelamente se debe mantener comunicación e intercambio de información con
las instituciones gubernamentales de otros países, a los fines de investigar y
procesar casos provenientes de los delitos de delincuencia organizada.
Cabe destacar que cuando un
funcionario participa de cualquier manera en la comisión de los delitos
tipificados en la Ley Orgánica Contra la Delincuencia Organizada, además de la
pena impuesta de acuerdo con su responsabilidad penal, se le aplicará como pena
accesoria la destitución, de acuerdo con los procedimientos establecidos en la
ley, y quedará impedido para ejercer funciones públicas o suscribir contratos
con el Estado por un período de uno a quince años después de cumplir la pena.
Nos tocó ser asesor de la
comisión especial que investigó el lavado de dólares y la corrupción del
sistema financiero en Venezuela en el
extinto Congreso de la República y, en esa oportunidad, trajimos para Venezuela
5 kilos de documentos del expresidente Carlos Andrés Pérez y de su compañera
Cecilia Matos, quienes tenían cuentas en el BCCI de las Islas Caimán. Ese
dinero fue posteriormente transferido al Chase Manhattan Bank de New York, y en
ese momento se hablaba de 20 millones de dólares aproximadamente, cifra hoy día
risible pero nunca justificable.
No me cabe la menor duda de que
es posible lograr el objetivo de recuperar los bienes que sacaron los sujetos dedicados
a lavar dinero, los testaferros y corruptos de oficio. Les explico que en el
caso de Vladimiro Montesinos, asesor personal del expresidente de Perú Alberto
Fujimori, fue filmado cuando sobornaba a un congresista electo de la oposición
en septiembre de 2000. Se rastrearon los fondos en varias jurisdicciones,
incluyendo las Islas Caimán, Luxemburgo, Suiza y Estados Unidos. Finalmente,
más de 250 millones de dólares fueron recuperados de Suiza y de Estados Unidos,
así como de bancos locales en Perú.
Otro caso resaltante es el de
expresidente de Zambia Frederick Chiluba y sus socios durante el período
1991-2001. En 2002 se creó un grupo de trabajo en Zambia para investigar las
acusaciones de corrupción. El Alto Tribunal de Londres encontró pruebas suficientes
que revelaban la transferencia de aproximadamente 52 millones de dólares desde
Zambia hacia una cuenta bancaria operativa al margen de los asuntos del
gobierno, la «cuenta Zamtrop», que era mantenida en el Zambia Commercial Bank
de Londres.
En el año 2005, se logró
recuperar 17,7 millones de dólares de Pedro Salomón Diepreye Alamieyeseigha,
exgobernador del Estado de Bayelsa, Nigeria. Se hicieron procedimientos locales
y en colaboración con las autoridades de Sudáfrica y del Reino Unido.
Es posible lograrlo estamos
seguros que seguirán apareciendo casos y cada detalle de ellos nos irá dando
pruebas sobre los procesos venezolanos y quiénes son los responsables de los
mismos.
Por Alejandro Rebolledo
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